Revolución en el mundo de la edición literaria

Uno de los elementos que permite reconocer un proceso revolucionario es el cambio del centro de gravedad de los eventos en cuestión. En el mundo de la edición, el desarrollo de las nuevas tecnologías electrónicas está cambiando, entre otras cosas, el centro de gravedad de la edición literaria tradicional, especialmente la edición de los manuscritos recientemente creados por los escritores. Recordemos el funcionamiento de algunas editoriales prestigiosas del siglo XX, por ejemplo Gallimard, Flammarion, Grasset, etc . Un autor envía su manuscrito a una de esas editoriales reconocidas por su seriedad. En el mejor de los casos, si el manuscrito no es dejado de lado después de una rápida y, a veces, caprichosa primera revisión, pasa bajo la mirada de un lector « profesional » y luego, si éste cree haber encontrado algún valor literario, pasa bajo la mirada de un segundo y, si no hay acuerdo entre ellos, pasará bajo la mirada de un tercero, proceso que puede durar meses, incluso años. Enseguida, un comité de lectura se reúne para pronunciarse sobre el interés de su publicación, teniendo en cuenta el prestigio del editor, la situación del mercado y el precio de la operación. Nada más sensato en un mundo donde una casa de edición es una empresa como otra y que, como tal, debe tener éxito económico o desaparecer... (continuación del artículo en  el pdf adjunto)

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